Blogia

Divagaciones de la vida cotidiana

¿A dónde va la gente?

Salgo del cine, para ir a la calle hay dos salidas, una estrecha y llena de personas y otra más ancha y vacía, salgo por la salida vacía con varias personas que también se han percatado del detalle, el resto sigue acumulándose en la salida estrecha, las dos salidas están bien indicadas, quizás la salida con menos aglomeración está un par de metros más lejos(o menos), supogo que será por eso. O que Vicente ha ido por la salida estrecha.

Esas pequeñas decisiones

Muchas veces me pregunto como influyen esas pequeñas decisiones que tomamos durante el día en nuestro posible futuro, quizás estas no tengan un gran efecto o ninguno sobre lo que nos pueda acontecer, pero quizás otras hagan que una determinada reacción derivada de dicha acción cambie, como el camino que hace una lombriz en la tierra, que aunque se mueva hacia un lugar concreto, no lleva un recorrido recto.

Fama y reconocimiento

Siempre he preferido el reconocimiento a la fama, la verdad es que no creo que haya diferencia en cuanto la calidad de vida que pueden proporcionar, pero hay un a diferencia clara que personalmente me puede llegar a reconfortar más que el mismo dinero (Que tampoco está de más tener mucho) y es que mientras para tener fama no es necesario mucho, creo que con saber escupir palabras basta, para tener el reconocimiento se ha de ser bueno en algo, lo que implica que se ha estado adquiriendo un gran saber durante un tiempo, más o menos largo, según las capacidades de cada uno, y que mientras la fama puede durar un corto periodo de tiempo, el reconocimiento puede llegar a durar incluso hasta después de haber dejado este mundo.

De todo hay en todas partes

No se porqué pero cuando escucho la frase "De todo hay en la viña del señor." No puedo evitar pensar en otra frase, quizás menos usada y que es "Tontos hay en todas partes." Por algún motivo estas dos frases me parecen, si no la misma, muy similares.

Una verdad como un templo

De cintura para abajo no hay nadie tonto.

Perdiendo práctica en reirse

Algunas personas se rien de una forma extraña, como si no recordaran exáctamente que es el reirse, incluso parece que han perdido la práctica, pues no lo hacen demasiado amenudo.

Un buen día

Alguna vez (La verdad es que pocas veces) desde que me levanto por la mañana me doy cuenta que el día ha comenzado bien, salgo a la calle y voy a algún sitio y no soy yo el que se desplaza, en realidad es toda la ciudad que se mueve al igual que si fuera por una cinta para correr, cualquier cosa que haga me sale bien y todo lo que he planeado sucede tal y como lo tenía en mente, incluso ni me sorprende este hecho (Aunque sea raro el decirlo) porque en el fondo durante ese día se que va a salir bien, porque voy 'sobrao', que no quepo en mi. El único momento que realmente me molesta de ese tipo de día es que se acaba y es entonces cuando me pregunto cuando me tocará de nuevo ser el dueño del universo.

Nadie colecciona armas

La verdad es que o me creo eso de que alguien tenga un arma para defenderse o porque las colecciona, un arma está creada para matar, no tiene otro fin y al poseer una puede uno verse tentado a utilizarla, "Voy a probar a disparar a unas latas" "Uh, que bien, a ver si puedo darle a ese pájaro"
Cuando uno colecciona objetos que tienen un uso práctico, usa dichos objetos, al menos una vez. Si colecciono películas, seguramente las veré, si colecciono coches, los voy a usar, si tengo una colección de llaveros, alguna que otra vez daré uso de ellos, si colecciono armas; estoy seguro que al menos un disparo haré.

Las caras al coger el teléfono

Me gustaría saber la cara que ponen las personas a las que llamo por teléfono justo antes de coger el auricular, he observado que muchas veces ponen unas caras de asco cuando alguien les llama al móvil o a un teléfono fijo y luego hablan con sus interlocutores de forma cordial, supongo que viendo estas gesticulaciones se sabría más o menos lo que piensa la gente de los demás.
Aunque a veces es mejor no saberlo, pues nos podemos llevar grandes desilusiones.

Las discusiones

Me he fijado que cuando dos personas discuten nunca llegan a ningún sitio, creo que se debe a que cuando alguien se enzarza en una discusión nunca atiende a razones y mucho menos a las que le propone su contendiente, por lo que no se obtiene nada por discutir, a lo más es a saber quién es el que grita más alto ya que al parecer las discusiones se resuelven cuando uno de los dos queda afónico o no puede competir a gritos, y por lo tanto, adjudica la victoria a su rival. También me he fijado que cuando los gritos son muy altos ya no se intenta convencer al rival, sino insultarlo, pues si nuestro rival no tiene razón lo más coherente es proferirle insultos. Bueno algunas veces se llega a las manos, pero eso es cuando los contendientes ven que no pueden hacer nada, que gritan igual de alto y se han aburrido de dialogar.

Pero que inteligentes podemos llegar a pareceer

Cuando nos explican un enigma o algún tipo de juego en el que debemos agudizar nuestra mente para conseguir la solución y en el cual hemos fallado, siempre estamos deseosos de hacerle ese juego a alguien, como para demostrar lo inteligentes que somos, pues al que le hemos hecho el juego no lo sabía y le cuesta resolverlo, o no lo resuelve, nos sentimos como si fueramos inteligentísimos, porque sabemos la respuesta de algo que nos ha resultado complejo realizar. También es curiosa la expresión cuando alguien resuleve el enigma, como si dierámos el beneplácito de una sabiduría equivalente a la nuestra, o cuando lo plantean delante nuestra y decimos, "ya se la respuesta" o algo parecido, dándonos alardes de ser inteligentes.

Plan divino (Po tríncame el pepino)

Eso de que el diós ese tiene un plan para cada uno, me ha parecido siempre una chorrada, en muchas ocasiones, cuando veo a personas que no deberían ni catalogarse como tales, disfrutando de una vida llena de privilegios, siempre me viene a la cabeza Stephen W. Hawking y el como se desaprovecha un cuerpo cuando alguien podría darle mejor uso.
En mi opinión no creo que exista ningún plan para nadie, simplemente te toca o no la loteria y ya puedes ser una gran persona o una no-persona, que una vez te toca no te van a quitar el premio, aunque no sea lo justo.

¿Sómos cultos?

¿Por qué se dice inculto a alguien que no sabe escribir bien una palabra o que desconoce un hecho histórico, pero no se dice de alguien que no se sabe la tabla del siete?
Puedes saber al detalle cuando y como se realizó un hecho histórico y no tener ni idea de cuanto puede costar algo si se le añade el I.V.A. y no serás un inculto, el desconocimiento de las ciencias matemáticas, físicas o cualquier otra en la que se apliquen fórmulas, no es de cultos, eso sí, si sabes mucho de ellas eres un sabio, lo mismo que ocurre con las letras, es raro eso ¿Nó? no eres inculto si no sabes pero eres culto si sabes.

A mi siempre me ha gustado

Cuando algo aparece en televisión cada trece minutos adulando su majestuosidad, no la que tenía antes sino la que tiene ahora por ser de interés comercial para algún directivo de la cadena, lo que quiere decir, que se pone de moda, es curioso que si le decimos a alguien "Eso lo haces(ves,oyes,pones,comes,bebes,...) porque ahora está de moda" casi siempre se suele responder una frase parecida a "No, si esto me gustaba de antes, siempre lo he hecho (visto,oido,puesto,comido,bebido,...)". Aceptémoslo, hay cosas que nos gustan porque nos la machacado una y otra vez, como cuando oimos un disco de música que al principio no nos gusta demasiado, pero conforme lo escuchamos una y otra vez nos va agradando más, eso supongo que también lo saben los directores de marketing.

Momentos Kodak

Odio esos momentos en los que realizamos una proeza o simplemente sucede un hecho curioso y no hay nadie más para verlo, solamente nosotros y lo acontecido, esperando durante unos segundos en silencio a que alguien aparezca y se quede sorprendido de lo que hemos conseguido.
Al final se queda uno solo disfrutando de algo que seguramente nos habría resultado más grato si lo hubiéramos compartido.

Los cajeros automáticos

Cuando voy a sacar dinero a un cajero automático siempre me ocurre lo mismo, escasos tres o cuatro metros de este, aparece alguien que va a sacar dinero también, y por lo tanto tengo que esperar, claro si tienes a alguien delante sacando de un cajero habrás de esperar a que efectue varias operaciones, porque normalmente si te ven esperando, será suficiente motivación para realizar varias operaciones.
Aunque eso ya lo tengo asumido, junto con las personas que están delante en la cola del supermercado y que para comprar un artículo pagan con tarjeta, lo que no seré capaz de entender es de donde salen, ¿Cómo lo hacen? ¿Seré yo que soy un gafe?, es que no falla, si veo el cajero mientras me voy acercando siempre está vacio, pero al acercarme, se materializa alguien, o una persona que camina a la altura del cajero cambia de rumbo y se pone a sacar dinero.
He pensado acercarme a los cajeros silvando y mirando hacia otro lado, y en cuanto esté al lado, zas, saltar sobre el para sacar dinero, aunque supongo que en el momento que me gire aparecerá tras una nuve de humo una persona que seguramente actualice su libreta de ahorros, por primera vez en su vida.

Del anochecer

Vieja vitrina cargada de recuerdos anclada a la sombra de un árbol, observa satisfecha la llegada del buen tiempo, satisfecha de haber recopilado los correctos obsequios que dejará al nuevo amanecer.

Del atardecer

Posando su mirada en un mar de náufragos ocultándose tras una estela de humo que deja un cigarro que aprieta entre sus labios, quizás busque una promesa cumplida o solo quiera olvidar por un momento una vida que le ha traido por un camino angosto del que ya no se atreve a salir, pues teme no volver a encontrarlo si tropezara una vez más.
Todos necesitamos un camino bien asfaltado, aunque algunas veces hay que ir por senderos descuidados de los cuales es muy difícil salir e imposible volver atrás.

Del amanecer

Va caminando por la calle, todo lo ilumina a cada paso que da, los chicos se giran para adularla y ella contesta con una alegre sonrisa que hace ruborizarlos, pues se sabe guapa y no lo oculta tras unas vestiduras que dejan ver aquello que no debería ser para unos privilegiados.
En ese momento deseo que la primavera dure siempre en esa mirada y no sea enturviado por el otoño, pues, pienso, que no se lo merecería, aunque, el paso del tiempo no es justo para nadie.

No apratan la vista de la acera

Coche negro, todo negro, circulando de forma verdaderamente imprudente, en su interior dos personajes sin camisa con cordones de oro al cuello, los dos con gafas de sol negras y con los codos lo más hacia fuera posible de la ventanilla se acercan mirando hacia la acera, moviéndo la cabeza de arriba a abajo siguiendo el compás de la música que llevan puesta a un volumen un poco alto, para que todos disfrutemos de su música. - Mirad mi carro - Pensará el conductor. - Mirad el carro de mi colega en el que estoy montado. - Pensará su fiel copiloto. Esperan ansiosos cruzarse con una mirada de envidia, o con alguien que les suponga una amenaza para sus vidas, como un niño, o una persona mayor, alguien con quien cebarse si se tienen que bajar para aporrear alguna cabeza. Se van alejando en su carro, no han apartado la vista de la acera, tendrán tortícolis, supongo.

Siempre adivino que canción llevan puesta, supongo que cada época de apareamiento tiene su canción.