No apratan la vista de la acera
Coche negro, todo negro, circulando de forma verdaderamente imprudente, en su interior dos personajes sin camisa con cordones de oro al cuello, los dos con gafas de sol negras y con los codos lo más hacia fuera posible de la ventanilla se acercan mirando hacia la acera, moviéndo la cabeza de arriba a abajo siguiendo el compás de la música que llevan puesta a un volumen un poco alto, para que todos disfrutemos de su música. - Mirad mi carro - Pensará el conductor. - Mirad el carro de mi colega en el que estoy montado. - Pensará su fiel copiloto. Esperan ansiosos cruzarse con una mirada de envidia, o con alguien que les suponga una amenaza para sus vidas, como un niño, o una persona mayor, alguien con quien cebarse si se tienen que bajar para aporrear alguna cabeza. Se van alejando en su carro, no han apartado la vista de la acera, tendrán tortícolis, supongo.
Siempre adivino que canción llevan puesta, supongo que cada época de apareamiento tiene su canción.
Siempre adivino que canción llevan puesta, supongo que cada época de apareamiento tiene su canción.
2 comentarios
El divagador -
gregoriok (otro medio lector) -