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Divagaciones de la vida cotidiana

Siempre rajando de lo mismo

En estas jornadas religiosas en las que todo el mundo acude en masas a venerar a sus ídolos dorados favoritos voy a hacer una divagación acerca de la iglesia, ¿Por qué todo el mundo que habla de la iglesia lo hace para decir lo falsa que es o para decir que el Papa debería dejarlo? desde hace ya mucho tiempo llegué a la conclusión que cada uno hace lo que le da la gana, quizás más o menos influenciados por un grupo social pero, si uno quiere seguir una fe, aunque muchos no piensen que sea una fe correcta, nadie lo va a hacer cambiar, si practico el Vudú y me gusta matar gallinas en el solsticio de verano, ¿Que? nadie va a impedir que siga haciéndolo, porque es algo en lo que creo.
Ya sean creencias religiosas o aficiones, no somos quién para juzgar lo que hace otro, porque puede que alguien nos esté juzgando a nosotros. Cada uno puede hacer con su cuerpo lo que quiera, mientras no moleste a los demás.

1 comentario

Ramses -

Estoy contigo, quién eres tú para juzgarme??? Mientras no haga mal a nadie, que más da lo que haga o deje de hacer?? Cada uno es feliz de una manera, y no puedes imponer tus preferencias, creencias... a los demás.