¿Éxiste el destino?
Ayer me ocurrió algo que me hizo pensar si existe realmente un destino al que estamos ligados de forma inexorable, fue una situación algo tonta, pero llena de contenido.
Por la mañana, cuando me bajé del autobús del trabajo, me di cuenta que me faltaba uno de los guantes que siempre llevo en los bolsillos de mi cazadora, pensé que se me habría olvidado en el autobús, pero fue demasiado tarde, el autobús ya había partido y se había ido a recoger a los niños que van a la escuela, -He perdido el guante.- Pensé.
Al salir del trabajo un compañero que vive cerca mía me dijo que me llevaba en coche, ni lo pensé, ya que así llego antes a casa, lo curioso viene ahora, una vez me dejó cerca de mi casa. Al hacer el recorrido desde ese lugar hasta el portal me fijé en el suelo y vi el guante que había perdido, ¿Y qué tiene de interesante eso? lo interesante es que el guante se encontraba en un lugar por el que no hubiera pasado si hubiera ido en autobús, por lo que no lo habría encontrado, pero quiso el azar que mi compañero tuviera que traerse el coche y así me dejara en otro lugar desde el cual si lo encontraría.
- Creo que mi destino y el de mi guante recorren el mismo sendero, o al menos por ahora. jeje. - Fue lo que pensé cuando me di cuenta del detalle, luego también supuse podría haber sido suerte. El caso es que tubieron que ocurrir una serie de acontecimientos inusuales para que ese día pasara por esa parte del edificio de vuelta a mi casa.
Por la mañana, cuando me bajé del autobús del trabajo, me di cuenta que me faltaba uno de los guantes que siempre llevo en los bolsillos de mi cazadora, pensé que se me habría olvidado en el autobús, pero fue demasiado tarde, el autobús ya había partido y se había ido a recoger a los niños que van a la escuela, -He perdido el guante.- Pensé.
Al salir del trabajo un compañero que vive cerca mía me dijo que me llevaba en coche, ni lo pensé, ya que así llego antes a casa, lo curioso viene ahora, una vez me dejó cerca de mi casa. Al hacer el recorrido desde ese lugar hasta el portal me fijé en el suelo y vi el guante que había perdido, ¿Y qué tiene de interesante eso? lo interesante es que el guante se encontraba en un lugar por el que no hubiera pasado si hubiera ido en autobús, por lo que no lo habría encontrado, pero quiso el azar que mi compañero tuviera que traerse el coche y así me dejara en otro lugar desde el cual si lo encontraría.
- Creo que mi destino y el de mi guante recorren el mismo sendero, o al menos por ahora. jeje. - Fue lo que pensé cuando me di cuenta del detalle, luego también supuse podría haber sido suerte. El caso es que tubieron que ocurrir una serie de acontecimientos inusuales para que ese día pasara por esa parte del edificio de vuelta a mi casa.
2 comentarios
El Autor -
Si hubiese cogido el autobús, ¿Me habría encontrado el guante igualmente?
Ramses -