Blogia
Divagaciones de la vida cotidiana

Comprando cariño

Hace algún tiempo mirando en las estanterías de una tienda de ropa encontré una gorra que parecía haberse roto con el transporte o que alguien hubiera roto y dejado ahí, aunque al fijarme mejor me di cuenta que no solo esa gorra presentaba el deterioro, sino varias gorras, todas exactamente en el mismo lugar, por un momento pensé como podía alguien comprar algo roto, pero ahí estaban si están es porque alguien las compra. Más adelante observé que ya no solo había gorras sino pantalones rotos, ropas con parches mal cosidos o prendas cuyo color estaba desgastado por unas zonas concretas al igual que si se hubieran lavado mucho, ahí me di cuenta del detalle, cuando la ropa está así deteriorada es debido a dos motivos, o a que no tenemos dinero para más ropa, que por suerte (Aunque muchas veces no nos demos cuenta) no es el caso o porque le tenemos un cariño especial, entonces me vinieron a la cabeza algunas prendas que conservo y que me gusta ponerme porque o son muy cómodas o me gustan un montón, fue en ese preciso instante cuando me di cuenta que el mundo se mueve muy deprisa y que no tenemos tiempo para esperar a que algo se deteriore y le cojamos cariño, lo queremos todo al momento, nada de esperar, y el cariño no iba a ser menos.

0 comentarios