Suena el despertador
Suena el despertador, otro día más, transcurre un tiempo incierto hasta que me doy cuenta que ya me he aseado, vestido, desayunado y salido a la calle a la espera del autobús, creo que a veces me paro delante de la tele para ver las noticias si me sobra tiempo, aunque no podría afirmarlo con total seguridad, subo al autobús, busco un asiento, lo encuentro, la persona que está delante echa el asiento atrás de tal forma que solo entra mi cuerpo, no mis piernas, ¿O he sido yo el que se ha encajado ahí? bueno realmente no me importa pues siempre me siento de lado para poder seguir con el ritual, apoyo la cabeza en la esquina que forma el respaldo del asiento y el cristal de la ventana, creo que duermo algo o el vehículo se teletransporta en un abrir y cerrar de ojos, lo siguiente que recuerdo es que me he sentado en otro autobús que nos deja en el edificio de la compañía donde se haya mi departamento, estoy seguro que he pasado por un torno donde he introducido mi tarjeta de seguridad, o eso o lo ha hecho alguien por mí, el autobús para, me bajo, creo que ya soy consciente de mis actos, siempre pienso que ese momento es igual que si nos anestesiaran y esperaran a que se nos pasase el efecto para torturarnos, mi mirada intenta buscar la maravillosa visión de la muchacha de las oficinas de la planta superior que siempre se baja del autobús con nosotros, por desgracia hoy no ha venido, voy a cruzar la puerta de apertura automática, la puerta no se abre completamente me golpeo el hombro con ella, y es ahí, en ese momento, cuando estoy completamente seguro que hoy no va a ser un buen día, no odio mi trabajo, pero hay días en los que no nos tendríamos que despertar.
2 comentarios
Divagador -
Laraima -
El dia a dia es duro, pero es lo que nos queda.