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Divagaciones de la vida cotidiana

Preguntas trampa

Viene hacia mi, hace unos minutos la he visto mirándose al espejo, no hacía nada, solo mirarse, por lo que deduzco que vendrá con una de esas preguntas trampa en las que la respuesta nunca es la correcta.

- ¿Crées que estoy gorda? -

Excelente, es como preguntarle a un ciego si te queda bien un traje, para este observador no lo está, está perfecta como siempre sin importar lo que lleve puesto ni como lo lleve, pero decírselo no es la respuesta correcta, ni el si ni el no, estoy convencido que la persona que hace las preguntas ambiguas de los tests de conducir es una mujer, no hay nadie mejor para esa tarea.
La miro y le sonrio, entonces se da cuenta que se me ha ocurrido una respuesta tan imprecisa y tan absurda que no le resolverá ninguna duda, lo sabe no solo por la sonrisa, sino por el brillo de momentanea lucidez en mi mirada, por suerte la he visto en el espejo y me ha dado tiempo para plantear una estrategía defensiva.

- Déjalo, no sería una respuesta objetiva. -

A veces es muy útil parecer inteligente o perspicaz, pues no tenía realmente una respuesta.

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