Blogia
Divagaciones de la vida cotidiana

El hacer nada

Cuando me tomo unos días de descanso siempre me encanta hacer nada, es una forma muy aconsejable de desconectar por completo del macabro universo que nos rodea, ni taichí, ni yoga, ni ningún tipo de arte oriental supermilenaria de la muerte. El proceso de hacer nada es simple, nos tumbamos en una cama, boca arriba, si fumamos, nos encendemos un cigarrillo(Que nos ayudará con la respiración, aunque parezca mentira), y nos quedamos en esa posición, contemplando cualquier cosa que tengamos justo arriba, pensando en nada y en lo tranquilo que se está haciendo nada. No necesitamos más distracciones mundanas, nada de músca ambiental ni ruidos de cascadas ni cosas fashions por el estilo, solo silencio, que es básicamente lo esencial en el no hacer nada, pues todos sabemos que los oidos no los podemos cerrar al igual que hacemos con los ojos. Cuando llevemos unos 20 minutos haciendo nada y si no nos ha molestado nadie(Esto es vital), no querremos hacer otra cosa, ni dormir.
Por supuesto el no hacer nada ha de hacerse con moderación, pues crea adicción.

0 comentarios