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Divagaciones de la vida cotidiana

¿Está Juán? Otra vez

(suena el teléfono)
- ¿Está Juán? -
- No, se ha quivocado. -
- Pero ¿Éste no es el teléfono de [mi_empresa]? -
- No, que yo sepa. -
- Pero tu trabajas para ellos ¿No? -
- Si, pero no para el departamento de Juán. - (Intento quitarle esperanzas)
- Bueno, pero no importa, cuando lo veas se lo cuentas. - (Pero si no lo veo nunca)
- No creo que lo vea - (Esta frase llegó demasiado tarde)
- Resulta que tengo un problema... -
(Me cuenta el problema)
- A ver si le puedes decir que venga. -
- No creo que lo vea. - (Aquí empiezan de nuevo los deja vu)
- ¿Pero no trabajais para la misma empresa? -
- Pero no hacemos lo mismo. -
- Ah, ¿Y no tienenes su teléfono? -
- No. -
- ¿Y entonces como puedo contactar con él? - (Esto lo dice como si le ocultara algo, como si Juán estuviera escuchando la conversación y él lo supiera)
- Supongo que llamando al centro de soporte de usuarios. -
- Ah. - (Suena a "Si, ya lo sabía". Si lo sabía ¿por qué ha llamado?)
- Bueno, gracias. - (Al menos este es cortés. Su tono denota claramente desilusión)

Conclusiones:
- Todo el mundo odia el centro de soporte a usuarios.
- Todo el mundo cuenta su problema, aún sabiendo que no se lo van a resolver. Seguramente porque piensan que al pertenecer a la misma empresa puede que me suene de lo que está hablando.

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