Divagaciones de la vida cotidiana |
|
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2005.
Hace algún tiempo mirando en las estanterías de una tienda de ropa encontré una gorra que parecía haberse roto con el transporte o que alguien hubiera roto y dejado ahí, aunque al fijarme mejor me di cuenta que no solo esa gorra presentaba el deterioro, sino varias gorras, todas exactamente en el mismo lugar, por un momento pensé como podía alguien comprar algo roto, pero ahí estaban si están es porque alguien las compra. Más adelante observé que ya no solo había gorras sino pantalones rotos, ropas con parches mal cosidos o prendas cuyo color estaba desgastado por unas zonas concretas al igual que si se hubieran lavado mucho, ahí me di cuenta del detalle, cuando la ropa está así deteriorada es debido a dos motivos, o a que no tenemos dinero para más ropa, que por suerte (Aunque muchas veces no nos demos cuenta) no es el caso o porque le tenemos un cariño especial, entonces me vinieron a la cabeza algunas prendas que conservo y que me gusta ponerme porque o son muy cómodas o me gustan un montón, fue en ese preciso instante cuando me di cuenta que el mundo se mueve muy deprisa y que no tenemos tiempo para esperar a que algo se deteriore y le cojamos cariño, lo queremos todo al momento, nada de esperar, y el cariño no iba a ser menos. No se si a mi lector y medio anual conocerá a alguien que, sabiéndo que lo conoce, e incluso habíendo hablado durante horas de intereses comunes u otro tipo de temas, no recuerda el nombre de esa persona, ni cuando lo conoció, o como se conocieron. Al contrario de lo que pasa cuando llega nuestra hora, mientras estamos en este extraño mundo, por muy buenas personas que seamos, siempre se nos reconocerá al asociarnos con algo que no hayamos hecho bien. Cuando nos ponemos un traje solemos pensar lo siguiente: Una foto puede tener una interpretación u otra según la persona que la observe, lo que haya pasado antes del momento de realizarse no se sabe ni se puede saber a través de ella, lo único que nos ha aportado es una imagen de un momento determinado. No se si serán los redacctores de los medios de comunicación, pero al leer cualquier periódico, o ver cualquier telediario parece como si todas las ciudades del país compitieran para ver cual es más desgraciada, nos han bombardeado con incendios todo el verano, cuando esto está más calmado vemos cual es el peblo que tiene más sequía y cuando ya llueve, pues nada ahora a ver quién se inunda más, y si podemos intentamos sacar una tormenta tropical a ver si viene para acá y nos hace más desgraciados todavía. Cada vez que oigo o leo esta frase, siempre me vienen a la cabeza un montón de personas, bastantes. En Física si el lugar inicial es el mismo que el lugar final, el desplazamiento es cero, lo que podría entenderse que desde que nos levantamos hasta que nos acostamos no hemos ido a ninguna parte, como si no hubiéramos vivido durante un día. El que siembra viento recoge tempestades. No se si a mi querido lector y medio anual le ocurre, pero a mí cuando me presentan a una persona que antes no conocía es como si esta se iluminase sobre el resto de desconocidos que veo a lo largo del día, de esta forma cuando antes no me percataba de su presencia ahora si puedo verla pues resalta sobre el resto de desconocidos con colores apagados. Voy caminando, cuando de repente se cruza en mi mirada una chica bastante atractiva. - Pues si que está buena. - Pienso. En ese momento la chica gira la cabeza y mira hacia donde estoy, como si alguien la llamase, vuelve a girar la cabeza y sigue su camino. Creo que he pensado demasiado alto. La primera vez de decir no a algo es la que cuesta, luego se coge carrerilla. Paseo por la calle, delante de mi camina una pareja y justo delante de ellos hay una familia, al encontrase, se paran y comparten saludos y una conversación vanal, como las que solemos tener cuando vemos a un conocido y lo saludamos. Mientras hablan han bloqueado toda la acera, no se echan a un lado, la presa está terminada. Es curioso, pero podría afirmar que cualquier cosa que se nos presenta durante nuestra vida tiene como origen un hecho insignificante. Mi lector y medio anual puede descansar de mis lecturas hasta el próximo 3 de Noviembre. Si es que coincide que el lector y medio accede a este Weblog dunrante el periodo vacacional. Y seguro que al ver el blog en vacaciones pierdo 0.63 visitas anuales del 1.50 total. Realmente las estádísticas son sádicas se empeñan en trocear a las personas como si nos pudriéramos descomponer y recomponer a nuestro gusto. |